PLATOS PRINCIPALES, RECETAS

Tortilla sin huevo

Noviembre 17, 2016
tortilla-de-garbanzo para tus recetas terapéuticas

Para los intolerantes y alérgicos al huevo, la harina de garbanzo es una opción muy recurrida. Esta harina es simplemente garbanzos molidos y es muy utilizada en la cocina hindú para platos típicos de su cultura.

El garbanzo, al igual que el resto de legumbres, es muy rica en proteína de origen vegetal, además de su gran contenido en fibra, su aporte de ácido fólico, magnesio, hierro y omega 6. También se le valora por su aporte en L-triptófano, aminoácido “esencial” (ya que el cuerpo no lo puede sintetizar), importante entre otras cosas para el desarrollo y funcionamiento de muchos órganos en el cuerpo.

Nuestro organismo, después de absorber el L-triptofano de los alimentos, lo convierte en 5-HTP (5-hidroxitriptofano) y luego a serotonina, la que se conoce como la hormona de la felicidad. Ésta tiene una influencia directa sobre nuestro estado anímico, sobre el sueño, la temperatura corporal, etc. Se sabe que el 95% de la serotonina humana se encuentra en el intestino, donde actúa como neurotransmisor (intercambiador de información entre el cerebro “superior” y el “inferior”. “La pared intestinal tiene al menos siete tipos de receptores de serotonina, –explica Gershon–. Esos receptores se comunican con células del sistema nervioso para desencadenar el flujo de enzimas digestivas o iniciar movimientos intestinales”. De aquí una de las grandes razones para mantener en buenas condiciones a nuestro intestino, y de ahí que algunos problemas intestinales acarreen mal humor, bajones anímicos, etc.

Concretamente en el caso de las Enfermedades Inlfamatorias Intestinales (EII) las legumbres no estarían indicadas en la primeras fases debido a que son muy ricas en fibra, e irritarían más el epitelio intestinal. En estos casos habría que recuperar las condiciones normales del sistema digestivo y luego introducirlas progresivamente según tolerancia.

Volviendo a la harina de garbanzo, una de sus ventajes es la textura cremosa que aporta y su acción aglutinante, de ahí que se utilice en muchas ocasiones como sustitutivo del huevo. Además no contiene gluten, por lo que estaría indicada para intolerantes, celíacos, alérgicos o personas en las que no estaría indicada la ingesta de gluten.

RECETA

TORTILLA DE GARBANZOS

tortilla-de-garbanzo para tus recetas terapéuticas

Ingredientes:

  • 2 patatas medianas o 3 pequeñas (peladas y laminadas finas)
  • media cebolla o una (según el gusto)
  • 1 calabacín pequeño
  • 8 cucharadas de harina de garbanzo.
  • 350 ml de agua (el agua es aproximada, la intención es encontrar una textura similar o un poco más espesa que el huevo batido)
  • Sal marina sin refinar
  • un chorrito de vinagre de manzana (es para quitar un poco el sabor fuerte a garbanzo)
  • condimentos al gusto (cúrcuma, pimienta negra, tomate seco,…)
  • Aceite de oliva.

Elaboración:

  1. Picar la cebolla y dejarla pochar en la sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra (lo ideal es pocharla a fuego lento).
  2. Pelar y laminar las patatas en trozos finitos.
  3. Cuando esté pochada la cebollla añadimos la patata y dejamos que se poche con la cebolla.
  4. Pelamos el calabacín (opcional) y lo laminamos. Cuando la patata esté a medio hacer le añadimos el calabacín y dejamos la mezcla que se poche.
  5. Hacemos la mezcla de agua junto con la harina de garbanzo, los condimentos al gusto (sal marina, pimienta negra, cúrcuma, albahaca, tomate seco,…) y un chorrito de vinagre de manzana (poca cantidad, es solo para paliar el sabor fuerte del garbanzo).
  6. La mezcla tiene que quedar como la textura de huevo o un poco más densa. Luego con el calor la harina de garbanzo se hincha y aglutina, así que no os preocupeis si queda muy líquido.
  7. Una vez que las patatas junto con la cebolla y calabacín estén bien hechos lo añadimos a la mezcla de harina de garbanzo y lo ponemos en la sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Dejar a fuego lento.
  8. El tiempo de cocción depende del espesor que le deis (10 minutos aprox.) . Yo os aconsejo que no la hagais muy gruesa, al menos al principio, hasta cogerle el punto. IMPORTANTE; vigilar que no se pegue. De vez en cuando separar los bordes con un tenedor y “menear” un poco la sartén.
  9. Cuando veais que está lo suficientemente espesa la textura y bien despegada del fondo le damos la vuelta.
  10. Yo la hago con cebolla y calabacín porque queda más jugosa, solo con patata y harina de garbanzo se hace muy seca y mazacote.
  11. La podeis hacer al horno también, para no pasar mal trago de darle la vuelta y que se rompa. Para eso poneis el horno sobre 200 grados y dejais de 10 a 15 minutos. Pinchais para ver si está bien cocida y si no le dais un golpe más de calor.
  12. Al día siguiente también está rica 😉

Enjoy your meal!!

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